Adopción: ¿Qué decirles a nuestros hijos?

La adopción no es simplemente otra forma de paternidad, sino que es, sobre todo, una manera de intentar reparar la situación de abandono. De hecho, podemos hablar como se da una tríada en la adopción: padres adoptivos, hijo y progenitores biológicos.

La adopción no es simplemente otra forma de paternidad, sino que es, sobre todo, una manera de intentar reparar la situación de abandono. De hecho, podemos hablar como se da una tríada en la adopción: padres adoptivos, hijo y progenitores biológicos. Es decir, el chico o chica adoptada tiene unos padres adoptivos que realizan las funciones de padres sociales y son los que reconoce como su familia. Además, tiene unos padres biológicos, que en algunos de los casos han realizado funciones de padres sociales pero no en su totalidad. El miedo a ser abandonado por los padres lo tienen todos los niños y niñas, pero para los adoptados esto no es una fantasía, ya que se trata de una situación que han vivido anteriormente. El sentimiento de abandono es un nexo común en todos los niños adoptados, algo que provoca un vacío en su vida, en su interior. Sería además un error pensar que la adopción es entendida como una reparación de este mismo sentimiento. Por lo tanto, todos estos chicos tienen que pasar por un proceso de duelo que deberán elaborar a raíz de este primer abandono ya que no se puede construir una identidad sobre el vacío. A medida que los niños adoptados van elaborando el duelo por esta primera pérdida, pueden realizar preguntas sobre sus orígenes y los motivos de su adopción. Este hecho lo tendremos que considerar como una situación positiva hacia la relación y el vínculo que se está forjando con el chico o chica, ya que pregunta porque se siente seguro. No debemos vivir esta situación como violenta porque empeoraría la situación y la reconstrucción de su identidad. Un niño que no realiza preguntas sobre su vida anterior comienza a crear sus propias fantasías sobre su familia y abandono. Son estas fantasías, que el niño va elaborando, las que pueden acabar siendo destructivas. Por eso es importante hablar con el niño o niña, para crear una buena comunicación y ayudarlo a poner límites sobre estas fantasías. Estas preguntas que realizan los niños, no deben suponer un sufrimiento para los padres o motivo para despertar inseguridades propias. De lo contrario, el niño intentará buscar respuestas para cubrir este vacío, el hueco que falta para empezar a crear su identidad. Así, es importante que los padres adoptivos afronten esto con seguridad, incluyendo la posibilidad de dar respuesta a sus preguntas, incluyendo aquellas relacionadas con la familia biológica. Irene Soler

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