El lado bueno de la tristeza

Con frecuencia pensamos que la tristeza es una emoción negativa que tenemos que evitar a toda costa. Se ha puesto tanto énfasis en la felicidad, en el pensamiento positivo, que a veces olvidamos que para ser personas plenas necesitamos aprender a sobrellevar también los momentos difíciles.

Hace un par de semanas tuve el placer de poder ver y disfrutar de la última película de Pixar, Inside Out. Totalmente recomendable. El film muestra todos los mecanismos emocionales que fundan cualquier historia del ser humano. Representada por algunas de las emociones básicas como: Alegría,Tristeza, Ira, Miedo y Asco, las cuales forman un consejo de administración que va tomando decisiones con las que su protagonista, Riley, se enfrenta a su vida diaria. Pero verdaderamente el gran “descubrimiento” para muchos, no tanto para otros, es el papel tan significativo que tiene Tristeza en el desarrollo emocional y madurativo de la niña. Pues la tristeza, como emoción, desempeña otras funciones útiles para el ser humano y así se refleja en la película. Con frecuencia pensamos que la tristeza es una emoción negativa que tenemos que evitar a toda costa. Se ha puesto tanto énfasis en la felicidad, en el pensamiento positivo, que a veces olvidamos que para ser personas plenas necesitamos aprender a sobrellevar también los momentos difíciles. No nos gusta que la gente nos vea triste, nos sentimos mal de sentirnos mal. Solemos creer que  sentirnos tristes significa ser débil o que estamos deprimidos. Esto no es siempre así. Desde la Psicología del Desarrollo, la tristeza es una emoción adaptativa que es necesaria para afrontar cada una de las etapas que atravesamos en nuestra vida. Tal y como nos muestra la película, pasar de la etapa infantil a la adulta conlleva  una serie de pérdidas que son necesarias poder colocarlas en el lugar adecuado de nuestra experiencia, y así seguir creciendo. La tristeza también nos ayuda a reorientar nuestros objetivos, reflexionar sobre nosotros mismos, a tomar decisiones, así como buscar apoyo y pedir ayuda a nuestros seres queridos… Igualmente ocurre con las otras emociones: el miedo nos ayuda a huir del peligro, la ira nos incita a luchar y el asco o disgusto, nos hace rechazar cosas que nos pueden hacer daño. En definitiva, todas las emociones tienen algo que enseñarnos acerca de nosotros mismos, y sin ellas jamás sabríamos lo que es la felicidad. Irene Soler Conoce más de nosotros y nuestros servicios. 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

También te puede interesar

¿Para qué sirve la terapia de pareja?

Leer más

Terapia familiar para ayudar a superar una depresión

Leer más

¿El lenguaje corporal define quiénes somos?

Leer más