Navidad y relaciones familiares: ¿Alegría o sufrimiento?

No todo el mundo vive las fiestas con alegría. De hecho, son muchas las personas que viven este momento del año con cansancio y con sentimientos de obligación.

La Navidad es la fiesta de la familia y de la alegría, es un momento que acerca a los familiares y es una oportunidad para estar junto a las personas que no vemos mucho durante el año. Sin embargo, no todo el mundo vive las fiestas con alegría, al revés; son muchas las personas que viven este momento del año con cansancio y con sentimientos de obligación. Si es verdad que la Navidad es una oportunidad para reunir a la familia, es también verdad que es un momento donde aparecen los conflictos originados desde algunos miembros de la familia. Además, como celebración del final de año, la Navidad es también una temporada de gastos y las familias tienen dificultades a satisfacer las expectativas de la fiesta misma, el estrés para la organización, para hacer los regalos, satisfacer los deseos de nuestra pareja, familiares o amigos… Es así que escuchamos, cada vez más a menudo, la expresión “La Navidad, ¡no la soporto!” “Las fiestas me entristecen…”. Detrás de estas frases se pueden esconder mecanismos que llevan a desequilibrar los hábitos de las personas que en lugar de sentirse feliz, perciben las vacaciones de navidad como una “obligación” y su estado de ánimo se afecta. Entre los factores de riesgo se encuentra el cambio de rutina, que durante la Navidad se modifica y es una fuente de estrés. A esto hay que sumar que los niños están en casa durante muchos días y por tanto, quien no puede cogerse días en el trabajo, tiene que pensar en cómo, dónde y con quién dejarlos. También es común que en estos días salgan los recuerdos del pasado, el sentido de perdida y nostalgia, emociones como la felicidad y melancolía se asocian en una forma inevitable. En psicología este fenómeno de la infelicidad es conocido como “síndrome de las vacaciones de Navidad” y la sintomatología es:
  • Ansiedad
  • Tristeza
  • Sentido de vacío
  • Nostalgia
  • Irritabilidad
  • Incapacidad de encontrarse a gusto con los seres queridos
Estas sensaciones, una vez transcurrido la temporada de navidad, pueden desaparecer de forma espontánea o pueden empeorar. Aquí algunos consejos para reducir o eliminar esta tristeza navideña:
  1. No es obligatorio expresar un “espíritu navideño” y felicidad si no lo sentimos coherente con nuestro contexto. Evitar fingir permite  bajar el estrés debido a las expectativas de felicidad  de los demás, mientras tomamos un espacio para nosotros y para realizar actividades relajantes y placenteras.
  2. Evitar el “vació” y la inactividad: durante las fiestas, como hemos visto, la rutina se modifica porque muchas personas están de vacaciones y fácilmente se quedan “descubiertos”, sin actividades que hacer. Hay casos de personas que se encuentran en soledad sin nadie para pasar el tiempo. En este caso, es importante buscar ocupar el tiempo con actividad que nos gustan.
  3. Compartir con alguien las emociones y sentimientos: cuando nos sentimos tristes, deprimidos, preocupados y nostálgicos es importante hablarlo con alguien; una persona querida o un amigo que pueda acoger el estado de ánimo y nos hagan sentir escuchados y entendidos. Gracias a la comparación con el otro pueden nacer nuevos puntos de vista y pueden salir nuevas perspectivas.
  4. Evitar de cambiar demasiado nuestros hábitos y los ritmos que pueden facilitar los cambios de estado animo 
  5. Convertir la crisis en una oportunidad: vivir un momento de tristeza nos pude poner en crisis, pero estar en la crisis y superarla  podría ser la oportunidad de una cambio, de un momento para crecer. En este caso, pararnos y observarnos, reflexionar sobre la causa que nos hace sufrir y buscar soluciones para enfrentarnos, podría ser un comienzo para una nueva etapa. Si esto no es posible, si no se logra apaciguar la tristeza o el dolor que se pueda estar experimentando, es recomendable y saludable pedir ayuda psicológica para afrontar este momento.
Annalaura Cardella

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