¡Noche de paz! ¡Noche de amor!

¿Os suena este verso verdad? A ciertas personas les traerá buenos recuerdos y a otras, no tanto. A veces los días festivos de Navidad no acaban siendo como imaginábamos.

¿Os suena este verso verdad? A ciertas personas les traerá buenos recuerdos y a otras, no tanto. A veces los días festivos de Navidad no acaban siendo como imaginábamos. Todo nuestro entorno está impregnado de villancicos y deseos de unión, de amor, de magia. Aunque para ciertas familias es un momento de tensión y conflictos por la necesidad de crear estrategias para buscar un bien común. O simplemente ya se ven sumergidos en la dinámica errónea. ¿Qué ocurre cuando no nos ponemos de acuerdo en dónde cenaremos? ¿Cuántos regalos comprar a los más pequeños de casa? ¿Qué menú prepararemos? ¿Tengo que ir a todos los compromisos familiares?... Cada familia tendrá su situación. Hoy nos centraremos en cómo evitar o gestionar en la medida de lo posible la diversidad de conflictos que pueden surgir en estas fechas. Hay que tener en cuenta que mezclamos muchos ingredientes dentro de una casa, bajo un mismo techo y, posiblemente, muchos de éstos no mariden entre ellos; familiares incompatibles, exceso –o no- de alcohol, estrés, poca ilusión, diferentes maneras de celebración… Debemos ser conscientes de los factores que pueden influir tanto positivamente como negativamente. A continuación citaremos algunos de ellos:  Factores negativos  Estilos de comunicación pasivos o agresivos constantemente. Ironías, sarcasmos… Si queremos pasar unas Navidades agradables tendremos que cambiar nuestra manera de dirigirnos hacia los demás, con más amor y respeto. En el caso de que haya algún familiar que no ‘soportemos’, mejor no entrar en posibles conversaciones que ya sabemos que desencadenará en discusión. Si hay mas personas en casa, ¿por qué no elijo conversar con quien tengo mas afinidad?  Conflictos familiares sin resolver ¡Las cenas y comidas de Navidad son para disfrutarlas y no para sacar los trapos sucios! No es el momento de arreglar la familia. Centrémonos en disfrutar en el "aquí y ahora" de la comida y compañía. Se podrá escoger otro momento para resolver los problemas. Proceso de separación/divorcio que pueda afectar a los-as hijos-as Negociar y pactar que es lo mejor teniendo en cuenta a los-as hijos-as. Posiblemente, si tienen poca edad, no entenderán bien por qué esta situación afecta a su ilusión por estas fechas. Si son más mayores, se puede negociar entre todos la solución que aporte mayor equilibrio común. Duelo Respetar el ritmo de duelo de las personas afectadas. Habrá quién esta ocasión prefiera retirarse y no celebrar nada, por su dolor. Por otro lado, habrán otras personas que prefieran aprovechar para recordar los mejores momentos y anécdotas de la persona ‘ausente’. No es necesario obligar a "estar bien" cuando hay dolor. Custodia compartida sumada a la rebeldía adolescente La adolescencia es un tramo problemático ya que es la etapa donde se está estructurando y formando la personalidad. Hay que tratar de escuchar al adolescente y llegar a un acuerdo. Bajos ingresos Dar valor a las personas que están presentes compartiendo el tiempo juntos. Una cena lujosa no determina la calidad de la fiesta sino quienes la forman. Factores positivos Practicar conductas asertivas Salir del egoísmo, de la comunicación pasiva y agresiva junto a una conducta honesta y sincera. Tener en cuenta lo que yo quiero y lo que quieren los demás. Desdramatizar En ocasiones los mas jóvenes de la familia llegan a la cena ya con unas copas de más y muchos se duermen. Es tiempo de celebración y no de discusión. Puede servir de anécdota futura para otras cenas. O a alguien se le a olvidado comprar las bebidas. ¡Momento de improvisar! Ser flexibles Ser tolerantes y respetar. Ahondar en la empatía. Entender que no todos celebramos la Navidad de la misma manera y que esto no debe ser motivo de conflicto Treguas Pactar con la familia o pareja no hablar de los conflictos sin resolver Planificación previa Saber que hará falta para el menú, acordar en que casa se celebrará… Si lo dejamos todo a último momento es más fácil estresarnos y acabar en una disputa Pensar en conjunto, en los demás  ‘Time out’ Si llevábamos muchos años yendo a un compromiso que nos disgusta, podemos permitirnos el no acudir.  Alternar Negociar para ir alternando cada año las preferencias de cada miembro de la pareja o de la familia. Si todos decidimos, todos ganamos. Un año tú, el siguiente yo. Un día con mi familia, el otro con la tuya. No somos responsables de nuestras emociones aunque sí de su gestión. Tenemos la capacidad de crear momentos agradables y dejar tan solo por unos días, los problemas y conflictos de lado. Estar más presentes y cercanos con aquellas personas que quieren compartir estas fechas. Para todos y todas, ¡CEPFAMI os desea Feliz y gestionada Navidad! Claudia Kösler

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