¿Propósitos de año nuevo?

Algo tiene el mes de enero que nos llena de motivaciones y propósitos para el año que entra

Algo tiene el mes de enero que nos llena de motivaciones y propósitos para el año que entra. No hay que menospreciar los deseos que tenemos, por pequeños o demasiado grandes que puedan parecernos, es lo que sentimos que nos puede satisfacer y por lo tanto lo que debemos perseguir. No obstante, ¿cuántos de esos propósitos acabamos cumpliendo finalmente? ¿Qué se opone entre nosotros y ese propósito? ¿Por qué no somos capaces de lograrlo cuando realmente lo deseamos? Parece contradictorio, ¿no? A menudo, no somos conscientes de las trabas que nos ponemos a la hora de conseguir nuestros objetivos y propósitos. Puede ser debido a un funcionamiento personal que tenemos anclado de muchos años atrás, como es la tendencia a evitar todo aquello que nos asusta y por lo tanto quedarnos en la zona de confort (aunque irónicamente no estemos del todo felices en ella); puede ser que nuestros ideales o valores choquen con ese otro deseo que tenemos, o que a alguien de nuestro entorno no le parezca bien y necesitamos complacer a los demás. Y como estos motivos, muchos otros diferentes y muy personales. Cuando vamos viendo que no podemos (por los motivos que sean), cumplir nuestros propósitos, en casos extremos terminamos abandonando nuestros verdaderos sueños, aquello que realmente anhelamos y nos haría felices. Es como si nos olvidáramos de lo que realmente queremos, convirtiendo nuestro presente y nuestro futuro en una existencia dominada por la desesperanza y la frustración. Sin embargo, ¡no está todo perdido! ¡Siempre podemos mirar dentro de nosotros mismos y llegar a saber lo que queremos, o en caso de saberlo superar nuestros propios miedos para acercarnos a ello! Para analizar los motivos, a veces muy inconscientes, necesitamos la ayuda de un psicoterapeuta que nos guíe para ver más allá de las “excusas” racionales que nos ponemos. Que nos acompañe en el proceso de superación del auto-sabotaje y de liberación de nuestra persona, recordándonos que cada año, y cada día, es una nueva oportunidad para cumplir nuestros sueños y metas. Para permitirnos ser felices, sentirnos plenamente satisfechos con nuestra vida y con lo que hemos hecho con ella. Sentir que hemos tomado las decisiones que realmente queríamos y, en general, estar en armonía con nosotros mismos y con nuestros deseos más profundos. Montse Pascual

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