¿Tratamiento para Síndrome de Asperger?

¿Y si además de enseñar a nuestros niños diagnosticados Asperger a relacionarse con «nuestros códigos» no les enseñamos a los niños que no tienen Asperger, o también llamados «neurotípicos», a relacionarse con nuestros niños «con Asperger»?

Comienzo este post preguntándome: ¿qué ofrecemos desde el ámbito de la salud mental para lo que solemos llamar "Tratamiento para Síndrome de Asperger"? ¿En qué consiste? En general, vemos que se proponen talleres de habilidades sociales centrados en que el individuo diagnosticado con Síndrome de Asperger aprenda las habilidades que necesita para adaptarse socialmente. Algunos ejemplos son: cómo gestionar mejor sus emociones, ser más asertivo, entender los códigos sociales o cómo ponerse en el lugar del otro. Personalmente prefiero llamar a ese "tratamiento" un espacio para reflexionar con esta persona y con esta familia sobre lo que es importante y relevante para ellos. Esto puede tener o no que ver con eso que llamamos "Síndrome de Asperger", como si fuese realmente una "cosa" que tiene entidad propia, que existe, que está ahí afuera en la realidad y que se puede analizar con un microscopio.  Y si pensamos en el "diagnóstico", acaso ¿no tenemos todas las personas algunas dificultades en nuestras habilidades sociales? ¿No tenemos muchos de nosotros la suerte de ser apasionados en algo puntual en la vida? Y si hemos viajado y vivido en otras culturas, ¿nunca nos han resultado extraños algunos códigos sociales? No pretendo con estas reflexiones relativizar las dificultades ni el dolor que sufren algunas personas diagnosticadas con Síndrome de Asperger y sus familias, solo que pregunto si muchas veces ese dolor no es provocado en realidad por la falta de habilidades provenientes del entorno, de la escuela, de la sociedad; la incapacidad de poder valorar, apreciar, acoger, querer a personas que muchas veces son extremadamente creativas, originales y amorosas.  ¿No tendemos desde la cultura a excluir al que es diferente? ¿En la sociedad, no hay justamente una falta de habilidades sociales para integrar a individuos que provienen de otras culturas? ¿No tenemos en las escuelas intereses restringidos y estereotipados en promover una normalización que deja afuera la diversidad?  En este sentido, hace unas semanas se estrenó en CosmoCaixa el documental "Through Me" (A través de mí) de la directora Andrea Lamount. Después de ver esta entrevista de TV3 a Iñaki, el protagonista de 12 años, me pregunto si el que tiene dificultades en las habilidades sociales es el niño o son en realidad sus compañeros del colegio que "hasta ahora no lo han invitado a ningún cumpleaños", como él mismo dice en el reportaje. Me pregunto si su maestra propició esa integración social de la que tanto hablamos en los ámbitos de la educación y en cómo lo hizo. Entonces ¿y si además de enseñar a nuestros niños diagnosticados Asperger a relacionarse con "nuestros códigos" no les enseñamos a los niños que no tienen Asperger, o también llamados "neurotípicos", a relacionarse con nuestros niños "con Asperger"? En el reportaje, aclara Iñaki: "A los cumpleaños invitaban a todos los niños excepto a mí". Entonces, ¿quién tiene en realidad falta de empatía y de habilidades sociales? Creo humildemente que nuestro desafío desde los espacios que promueven la salud mental es crear entornos de reflexión, de respeto mutuo, de creación de nuevos significados que puedan ampliar las posibilidades, ese "mar de posibilidades" tal y como lo llama el maestro mexicano Dr. Limón Arce. Y sobre todo, poder trabajar en equipo con la persona, con su familia y con la escuela para generar y construir entre todos esas nuevas posibilidades.   Desde la salud mental, también tenemos por delante el desafío de generar prácticas que impliquen nuevas posibilidades más allá del diagnóstico, como propone nuestra maestra Adela García de FundaCes, ¿Cómo no quedarnos atados al diagnóstico, a las grandes generalizaciones y soluciones que vienen en manuales, para conectarnos con esa persona singular y con el mundo y la forma de vivir de esa familia en particular?  Finalmente, en un reportaje en El Mundo.es, Iñaki dice "Lo que necesita el mundo es una revolución, no basta con manifestarse... Para salir de la crisis es necesario erradicar la ignorancia y la pasividad del pueblo". Nuestro desafío es crear entornos nutricios para que nuestros niños apasionados y originales puedan crecer y aportar a la sociedad toda su creatividad. Y no olvidarnos que después de todo, como dice una de mis frases favoritas, "de cerca nadie es normal". ¡Por suerte! ;-). Nuestro espacio para Asperger y TEA aquí Fran Urbistondo Ver el tráiler del documental Through Me

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