La ansiedad, una oportunidad para cambiar

Es sano sentir ansiedad o estrés en momentos críticos ya que nos permite actuar y afrontar la situación. El problema viene cuando ya no hay peligro y la ansiedad continua.

Aunque los problemas de ansiedad son los más demandados en consulta, no siempre llegan a término. Muchas veces cuando la ansiedad no es muy limitante las personas intentan poner solución sin ayuda externa. Por definición, la ansiedad es una respuesta de tipo físico-cognitivo-emocional frente a algo que se considera una amenaza tanto actual como futura. La ansiedad es una emoción normal y básica, que se experimenta ante situaciones nuevas, intensas y/o amenazantes. Es por esto que la ansiedad se considera adaptativa cuando el peligro es real ya que nos activa para hacer frente a dicha amenaza. Sin ansiedad sería peligroso vivir e incluso nos habríamos extinguido como especie.  Es sano sentir ansiedad o estrés en momentos críticos ya que nos permite actuar y afrontar la situación. El problema viene cuando ya no hay peligro y la ansiedad continua. La ansiedad es desadaptativa cuando produce una respuesta exagerada tanto en intensidad como en duración. Puede bloquear el rendimiento hasta el extremo de no poder actuar frente al peligro real o imaginario.  Los síntomas más comunes para identificar la ansiedad son:
Síntomas físicosSíntomas cognitivos
Falta de aireProblemas de concentración y memoria
Opresión en el pechoPreocupación excesiva
Sudoración en las manosPensamientos distorsionados
Temblores y tensión muscularIrritabilidad
Dolores recurrentes de cabeza y estómagoInquietud
Si esta ansiedad va más allá y perdura en el tiempo se debe acudir a un profesional para que realice una exploración individualizada y que valore si hay presencia de algún trastorno de ansiedad. A modo muy resumido estos son algunos los trastornos de ansiedad existentes en la clasificación del DSM-V ((Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders):
Ansiedad GeneralizadaAnsiedad y preocupación la mayoría del tiempo, no solo en situaciones potencialmente estresantes. Estas preocupaciones son intensas, irracionales, persistentes e interfieren en el funcionamiento de la vida diaria. 
Crisis de Angustia Aparición temporal y aislada de miedo o malestar intensos acompañado de síntomas como palpitaciones, sudoración, sensación de ahogo y/o miedo a volverse loco o a morir.
AgorafobiaAparición de ansiedad al encontrarse en lugares o situaciones donde escapar puede resultar difícil. La persona evita este tipo de situaciones que le pueden llevar a un aislamiento extremo.
Fobia EspecíficaTemor acusado y persistente que es excesivo o irracional, desencadenado por la presencia o anticipación de un objeto o situación específicos como ejemplo fobia a algún animal o fobia a volar.
Fobia SocialTemor acusado y persistente por una o más situaciones sociales o actuaciones en público en las que el sujeto se ve expuesto a personas que no pertenecen al ámbito familiar o a la posible evaluación por parte de los demás. El individuo teme actuar de un modo (o mostrar síntomas de ansiedad) que sea humillante o embarazoso.
Trastorno Obsesivo CompulsivoSe caracteriza porque el individuo que lo sufre tiene pensamientos, ideas o imágenes intrusivas. Éstos causan ansiedad (obsesiones), y provocan que la persona realice ciertos rituales o acciones (compulsiones) para reducir el malestar. Un ejemplo sería miedo a la contaminación (pensamiento obsesivo) – lavarse las manos excesivas veces (complusión)
Trastorno por Estrés PostraumáticoOcurre cuando la persona ha vivido una situación traumática que le ha provocado un gran estrés psicológico, lo que puede ser incapacitante. Cuando la persona revive el hecho que le ha causado el trauma puede experimentar los siguientes síntomas: pesadillas, sentimientos de ira, irritabilidad o fatiga emocional, desapego hacia los demás, etcétera.
De todas formas la ansiedad no siempre se presenta en forma de trastorno. Muchas veces no se cumplen todos los criterios para un cuadro diagnóstico o la intensidad no es tan elevada, pero no por eso podemos obviar la importancia que tiene esta ansiedad en nuestra vida. La mayoría de las veces que se habla de ansiedad se hace desde una perspectiva negativa; eliminar la ansiedad a toda costa. Bien es cierto que es el objetivo final, pero no podemos olvidarnos de preguntarnos por qué ha aparecido y por qué se está manteniendo en el tiempo. La ansiedad tiene un sentido en nuestra vida, y es que nos está alarmando de que algo no va bien. Tienes que escuchar tus emociones y sensaciones ya que tienen su función, y no van a desaparecer hasta que comprendas que significado tienen para ti y hagas algo al respecto.  Es una oportunidad para cambiar algo en nuestra vida que no va bien o que no nos gusta. Enfrentarse a los cambios puede dar miedo pero nos potencia como personas y nos hace avanzar. Sentirse estancado crea ansiedad. Si te sientes identificado con algo de esto, párate y observa. Intenta identificar porqué estás sintiendo eso y qué puedes hacer al respecto. Si por ti solo no lo consigues siempre puedes buscar ayuda externa, está en tu mano hacer algo. Esther Boada

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